Cómo tratar grasas y almidones horneados — Recorrido por el ciclo de lavado
Las grasas y los almidones horneados se desprenden en una lavadora de ollas mediante tres fuerzas combinadas: un lavado alcalino a 68–70 °C que ablanda la suciedad, una aspersión superior/inferior de alta presión que la levanta mecánicamente, y un aclarado a 85 °C que arrastra y desinfecta. La geometría triangular acorta el trayecto del chorro a la suciedad para una cobertura uniforme.
Por qué la suciedad horneada es difícil
El calor polimeriza las grasas y gelatiniza los almidones en una película dura adherida al metal. El agua fría y la presión ligera no pueden romper ese enlace — se necesita calor, química y fuerza mecánica juntos.
El ciclo de lavado
El tanque de lavado mantiene la solución de detergente a 68–70 °C. Los brazos de aspersión superior e inferior golpean ambas caras de la batería; la geometría triangular de la CE-UWL reduce las zonas de sombra para que los chorros lleguen a esquinas y curvas.
El aclarado desinfectante
Un aclarado con agua limpia a 85 °C arrastra la suciedad desprendida y desinfecta térmicamente en un solo paso, sin dejar residuo químico.
- Calor + química + presión rompen las uniones horneadas.
- La aspersión triangular superior/inferior reduce las zonas de sombra.
- El aclarado a 85 °C arrastra y desinfecta sin residuos.